La campaña para la Abolición de las Armas Nucleares, Premio Nobel de la Paz 2017

La campaña internacional para la Abolición de las Armas Nucleares (ICAN) ha sido galardonada con el premio Nobel de la Paz 2017, ha anunciado el Comité noruego en Oslo, que ha destacado su alerta sobre las “las catastróficas consecuencias humanitarias” de esos arsenales y sus esfuerzos para lograr un tratado que los prohíba. Esta coalición de asociaciones que se extiende por unos cien países ha sido una “fuerza motriz” y un “actor líder de la sociedad civil” del movimiento contra las armas nucleares y ha galvanizado esfuerzos para “estigmatizar, prohibir y eliminar” este tipo de armamento, apunta. El Comité subrayó, como “importante argumento” para la prohibición de las armas, el “inaceptable sufrimiento humano” que provocan y destacó que otros tipos de armamento menos destructivo como las minas antipersonas, bombas de racimo y las armas químicas y biológicas ya han sido prohibidas por distintos tratados.

El Nobel destacó que el 7 de julio de este año 122 países firmaron un tratado internacional contra la proliferación nuclear, pero lamentó que ni “los países que tienen armas nucleares ni sus aliados” lo han ratificado, aunque EEUU, Rusia, Reino Unido, Francia y China han dado un primer paso en este sentido. Este premio, agregó el fallo, es “también un llamamiento” a estos países para que inicien “negociaciones serias” para la eliminación de las “15.000 armas nucleares que hay en todo el mundo”.

La campaña sucede en el palmarés al presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, distinguido el año pasado por sus “decididos esfuerzos” por llevar la paz a su país tras 52 años de conflicto armado, a pesar de que el triunfo del “no” a los acuerdos en el plebiscito parecía reducir sus opciones de llevarse el premio. De acuerdo con el testamento de Alfred Nobel, el fundador de los premios, pueden nominar candidatos catedráticos de universidad en Derecho, Historia y Ciencias Políticas; parlamentarios, antiguos laureados y miembros de cortes internacionales, entre otros. Según dejó escrito en su testamento, el Nobel de la Paz debe reconocer a quienes contribuyan “al hermanamiento de los pueblos y a la eliminación o reducción de armamento, así como formar o impulsar congresos de paz”, aunque el Comité no siempre se ha ajustado del todo a los criterios del magnate sueco. La entrega de los premios tendrá lugar el 10 de diciembre, el aniversario de la muerte del fundador de los galardones, Alfred Nobel, en una doble ceremonia en el Ayuntamiento de Oslo, donde se entrega el de la Paz, y en el Konserthus de Estocolmo, para el resto de los galardones. Como cada uno de los restantes Nobel, el premio de la Paz está dotado con 9 millones de coronas suecas (943.784 euros, 1,1 millones de dólares). (20minutos.es)

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